Lorea López , la ejemplar alumna y compañera, no volverá a visitarnos. La fatalidad de su destino ha segado su corta vida con dieciséis años. Todos tus profesores, compañeros y amigos lloramos la inesperada noticia de tu temprana despedida. Y nos acordamos de tus padres y de tu hermana, alumna como tú del colegio. Y queremos que nos sientan cerca en su dolor.
Hace una semana nos visitaste para decirnos, con valentía y serenidad, que te iban a operar. Y la vida no ha querido darte la oportunidad que merecías. Nos has dejado en silencio, sin ruido, discretamente, como eras, como estabas en el aula, en los recreos, en las salidas.
Quienes te hemos conocido tenemos la obligación de ensalzar y rendirnos ante tu ejemplo de esfuerzo, constancia en el trabajo, compañerismo, afectuosidad y dulzura. Cómo no recordar tu exquisita educación, tu desinteresada ayuda a los compañeros, tu excesiva responsabilidad con tan pocos años, tu saber hablar y escuchar, tu iniciativa. “Esta niña tiene que disfrutar más” decían algunos profesores. Ya eras madura siendo muy joven.
Qué pena , Lorea! Para ti se terminaron los libros, los pupitres, los amigos, lo que querías ser. Hoy todos quedamos huérfanos de ti. Por eso no tenemos más remedio que lamentar tu ausencia con un mar de lágrimas en los ojos y una enorme herida en el corazón.
Te has ido. Pero nos dejas tu calidad humana, el recuerdo de tantos buenos momentos , tu ejemplo, tus textos de bloggera entusiasta, tu valentía para afrontar las adversidades. Nos dejas tristes y doloridos, pero quiero decirte que conservaremos tu herencia de bondad y de alegría. Tu recuerdo vivirá en nosotros.
Marzo 13, 2009 at 1:54 am
Lorea, con mis recuerdos y de madrugada, te dedico estas palabras con lágrimas en los ojos…pensar que hace menos de un año, estabas ahí, compartiendo aula conmigo y con el resto de compañeros, una compañera más de clase, una más de tantos…y te tuvo que tocar a ti.
Alumna ejemplar como ninguna, pocas vidas admiro, y una será la tuya Lorea, porque eras increíble: constante en tu trabajo, en tu vida diaria, exigente contigo misma…yo llegaba a pensar que no disfrutabas, que debías de tomarte las cosas con mas calma.
Y resulta que la vida, aleatoria e injusta como ninguna, decide arrebatarte la vida…¿Por qué? ¿Que hiciste? ¿Realmente lo merecías? Alguien tan eficaz y tan eficiente, tan generosa y bondadosa, buena con todos, incluso con sus enemigos…¿lo merece?
Tras mucho pensarlo y reflexionar, he llegado a la conclusión de que no existe Dios: es imposible que merecieras esto, es imposible que haya un dios que permita esto… por ello Lorea, junto con tu perdida, se van todas mis creencias religiosas que tanto conservé durante años.
Estaba seguro que hubieras llegado muy lejos, me siento egoísta, al ver que yo no me esfuerzo ni la mitad de lo que te esforzaste tú, y sin embargo sigo aquí…
Hoy viernes, nos reuniremos todos tras mucho tiempo, pero en esta ocasión, será para despedirnos de ti como una gran familia que fuimos durante cuatro largos años. Esperamos que no nos olvides Lorea, nosotros jamás te olvidaremos.
Iñigo Presa Arribas.
Abril 13, 2009 at 1:22 pm
Lorea, solo me queda por darte las gracias por estos 17 años que hemos compartido.
dejas un listón muy alto para tus primas, pero intentaremos que te sientas orgullosa desde donde estes!!!!.
te queremos !!!!!!!!!!!
tus tios y primas